María Quiles nos traza un viaje imaginario desde la infancia hasta la edad adulta a través de vivencias emocionantes y llenas de una riqueza narrativa propia de las grandes novelas americanas de mediados del siglo XX.
La transfiguración del personaje supone un recorrido iniciático por los miedos, los anhelos y las culpas de la protagonista, siendo la amistad la espina dorsal que vertebra una obra sentida desde las entrañas.
Es un grito de libertad y de tolerancia desde la valentía, desde la necesidad de contar lo que durante años ha sido silenciado. Una crítica punzante a una sociedad obsoleta, patriarcal y amordazada.