El objetivo que se persigue con este trabajo no es otro que el de profundizar, un tanto más, en el conocimiento de dos especies vegetales con propiedades tintóreas: la orchilla (Roccella canariensis) y la yerba pastel (Isatis tinctorea); así como en el papel que llegaron a desempeñar en la economía y sociedad de Canarias, pero con especial interés en la isla de El Hierro.
La orchilla es un liquen endémico de Canarias que crece silvestre principalmente en los acantilados costeros, cuya abundancia y calidad como tinte de color púrpura llegó a convertirse en uno de los motivos que impulsaron, a determinados países europeos, a llevar a cabo la empresa de conquista y colonización del Archipiélago a comienzos del siglo XV. El comercio que desde entonces se establece permanecerá activo hasta mediados del siglo XIX, cuando su paulatina decadencia y sustitución por otros tintes terminen por hacerlo desaparecer.
En lo que respecta a la yerba pastel, es una planta de la que se obtiene principalmente el color azul, aparte de otra gama de tonalidades. Su cultivo fue introducido por los portugueses y es citado para la isla de La Palma desde finales del siglo XV (1495). Su implantación por el resto de las islas (Gran Canaria, Tenerife, La Gomera y El Hierro) se dilata desde la segunda mitad del XV hasta su tardía introducción en El Hierro en 1579, y posterior abandono durante el XVII. Este tal vez haya sido el motivo por el cual Viera y Clavijo al referirse a El Hierro la describa como la isla «en donde quedan monumentos y memorias más autenticas de su cultivo y comercio»; testimonios y evidencias materiales que les invitamos a descubrir con la lectura de este libro.